11 de nov. de 2009

La importancia de La Luna



Además de luz nocturna e inspiración para los poetas, La Luna juega varios papeles vitales que ayudan a sostener la vida en La Tierra, y no se trata de sus cráteres...

En los años previos a nuestra tecnología moderna, registrar el tiempo no era tarea fácil. Los primeros medidores del tiempo tenían dos opciones: podían monitorear el Sol o La Luna.


Si piensas en tratar de llevar registros de las fechas, y usas un calendario solar como lo hacemos ahora, hay 365 días en un año, y eso son muchos días para registrar, no es algo que cualquier persona pueda hacer muy bien. Comparemos eso con el calendario lunar: todos pueden decir cuándo hay luna llena. Si la ves grande y redonda es luna llena, así que es fácil saberlo. Sólo hay 28 o 29 días en un ciclo lunar, así que es fácil contarlos, así que la mayoría de las sociedades actuales comenzaron con un calendario lunar.

Los primeros observadores de La Luna también reconocieron que nuestra vecina planetaria tenía un efecto físico muy real sobre la propia Tierra. La Luna es responsable por el ascenso y descenso de las mareas oceánicas. Las mareas son causadas por la atracción gravitacional de La Luna, así que es obvio que La Luna atrae el agua de La Tierra hacia ella. Esto crea un pequeño bulto en dirección a La Luna.

Lo menos obvio es que también hay un bulto en dirección opuesta a La Luna, por lo que de hecho hay dos mareas altas cada día. La otra marea alta que es creada por la fuerza centrípeta de La Tierra. La Tierra y La Luna están rotando, y eso causa que el agua en el extremo lejano también se mueva.

Una ilustración extrema de la diferencia entre las mareas altas y bajas puede encontrarse a lo largo de la bahía de Fundy, en Canadá. El nivel del agua desde la marea alta hasta la baja desciende unos sorprendentes 7 metros.

Para algunas formas de vida en La Tierra, el avance y retroceso de las mareas crea útiles hábitats. Pero otro de los efectos gravitacionales de La Luna sobre nuestro planeta es directamente responsable de nada menos que la continua supervivencia de la propia vida terrestre. La Luna estabiliza el clima de La Tierra.

El efecto gravitacional de La Luna mantiene constante el grado de inclinación del eje de rotación de La Tierra. Esta inclinación es lo que mantiene el ciclo repetible de estaciones mientras La Tierra orbita al Sol. Si no tuviéramos La Luna, o si fuera mucho más pequeña, por ejemplo, podríamos probar matemáticamente que la inclinación de nuestro polo norte variaría muchísimo con ese ángulo pasando, digamos, de 0 a 90 grados. Actualmente es de 23.5 grados, y de hecho variaría caóticamente.

En conclusión, La Luna ha jugado un rol irremplazable en la estabilidad del eje de rotación de nuestro planeta y por lo tanto de nuestro clima y de nuestra vida. Siendo tan importante para nosotros, con el paso de los milenios, y con la prominente y constante presencia de La Luna en nuestro cielo nocturno, el hombre finalmente comenzó con las especulaciones sobre su origen.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

que la luna es fuente de energia positiva

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